Día tras día escuchamos o vemos noticias acerca de una gran y muy diversa cantidad de delitos, pero también sabemos que muchos de ellos terminan en la impunidad, debido no solo a la capacidad de nuestras autoridades (que no discutiré ahora), sino a que las personas son incrédulas ante el poder de la ley.El pueblo mexicano conoció la ley escrita a partir de la Conquista española, el problema fue que no buscaba la igualdad de condiciones, sino simplemente el beneficio de España. De aquí que las antiguas generaciones se vieran obligadas a quebrantar la ley en su anhelo de alcanzar una equidad de condiciones.
La lucha contra la ley ha venido evolucionando y la única forma de frenar este proceso es eliminar por completo esta idea. No hay otra forma de realizar esto además de la mano dura, dar altas sanciones a quienes vayan en contra de la ley y a la vez publicar los casos más importantes para cambiar la visión que la sociedad tiene sobre la misma.
Hasta el momento, la autoridad flexible no ha funcionado. Además es importante señalar que el proceso de ‘mano dura’ no puede ser eterno, pero sería la plataforma perfecta para cambiar la visión de la ciudadanía.
Lo más importante es conocer que el tiempo de actuar llegó. No se debe dejar las cosas a las futuras generaciones, pues solo acrecentará el problema. Es vital educar a los adultos, pues a final de cuenta el mundo no es regido por niños, sino por mujeres y hombres que deberían actuar conforme a lo establecido por la ley.
Si en 1810 se dio comienzo a la lucha por la independencia de un Estado con la esperanza de prosperar y en 1910 un pueblo desunido buscó mediante las armas un mejor país, ¿por qué el año 2010 no puede dar inicio a una revolución cultural de un pueblo unido? Una revolución que no necesita de balas y pistolas, una revolución que solo requiere de la voluntad de más de 100 millones de mexicanos que desean un mañana mejor, un México con aspiraciones que busca oportunidades para todos.
Escrito por Irving David Martínez Silva, LAF.
Estoy de acuerdo con la idea de una revolución cultural, pero no entiendo lo de la educación para adultos. Sí, puede que los adultos estén en el poder ahorita, ¿pero realmente valdría el costo reeducarlos a ellos cuando podríamos invertir esos recursos en educar a quienes tendrán las riendas en el futuro? Entiendo la necesidad de una solución a corto plazo, pero no creo que esa sea la mejor.
ResponderEliminarCreo que lo que dices de la lucha contra la ley es interesante, porque creo firmemente que una de las grandes razones por las que el narcotráfico se convirtió en una actividad tan lucrativa (económica y socialmente) es que es ilegal y por lo tanto da estátus a quien lo practica. Si se legalizaran las drogas, se les quitaría esa autoridad que han logrado amasar.